7 julio 2015
Cada día en mi casa, con mi familia, recibo un Master, una lección de esas de autoestima y optimismo como las que imparte Emilio Duró (si no lo conocéis, por favor pulsad a continuación Optimismo e Ilusión y para quien ya lo conozca que pulse igualmente, un empujoncito a tiempo nunca está de más.
Como todas las mañanas me he despertado con un «Paaaapi, te quieeeroooo» y con un «tequieroparasiempreunavezmásquetu» ya lo explicaré, pero todos los días mañana, tarde y noche jugamos a esto y tenemos un ranking anual. Se que suena raro y puede parecer absurdo, pero a mi me saca TODOS LOS DÍAS una pedazo de sonrisa… y cuando salgo de casa para ir a trabajar ésta se mantiene hasta que los vuelvo a ver.
En la oficina, al menos un grupito al que quiero mucho, creo que tienen la misma suerte que yo. Nos contagiamos mutuamente y compadecemos a los tristes que nos encontramos a cada paso, aunque lo normal es que acabemos sacándoles a todos y cada uno de ellos, al menos una sonrisa.
DMG (escrito por David)
Yo no soy el único que despierta a mi padre, también esta mi hermano Luis. Te despierta con una sonrisa y un golpetazo que te deja como el Jorobado de Notredam. No solo te despierta con un golpetazo y una sonrisa, sino que también con un TE QUIEROOO y un Ta Ta Ta.
Hasta pronto.